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Divergente

Civilización post-apocalíptica color de rosa

por Alf Noriega

 

 

En un distópico futuro la civilización se divide en cinco facciones, los miembros de éstas son definidos por rasgos de su personalidad. Existen: Verdad, cuyo rasgo es la justicia y sinceridad; Erudición, cuyo rasgo es la inteligencia;  Cordialidad, que se encarga de difundir la paz; Osadía, grupo que mantiene orden por ser grandes y valientes guerreros, y finalmente Abnegación, bajo la generosidad de los cuales mantienen el equilibrio de la sociedad.

Quienes no cumplen con ninguna de estas características son destinados a los Sin Facción, cuyo destino es vagar por las calles sin razón de ser. La protagonista de nombre Tris, interpretada por Shailene Woodley (Los descendientes, 2011), al cumplir la edad necesaria para hacer su prueba de aptitud, la cual determina a qué facción pertenece cada persona –eligiendo vivir en la otra facción o quedarse con los suyos–, descubre que tiene aptitudes para tres facciones: Abnegación, Osadía y Erudición. A este tipo de sujetos se le conoce como "Divergentes", los cuales son capaces de tomar decisiones propias, razón por la que son cazados por el gobierno al representar una amenaza para el equilibrio de la sociedad.

Con una pareja de jóvenes en el papel de protagonistas, el director Neil Burger (Sin límites, 2011) comienza una nueva trilogía basada en la obra de Veronica Roth, Divergente (2014). Se trata de una trilogía similar a las que hemos visto en el pasado: películas para adolescentes, exitosas, que entienden el valor (y fórmula) del negocio del entretenimiento: romance color de rosa, efectos especiales alucinantes y escenas llenas de acción surcan el largo recorrer del filme, atrapando al espectador en la premisa de la película, pero distrayéndolo de defectos narrativos o verdades incómodas.

El mayor atractivo del filme es su protagonista. La tendencia por usar un protagónico femenino es cada vez mayor, llevando al espectador de la mano de una atractiva y ruda justiciera que hará lo necesario para salvar al mundo y enamorarse al mismo tiempo. Una noble causa que vemos muy presente en la saga de Los Juegos del Hambre, con Jennifer Lawrence deteniendo a aquellos que sólo intentan distraer a las masas y mantenerse en el poder.

 

 

Al ser ésta una nueva franquicia juvenil, las comparaciones son de esperarse, pero no son para exagerar. Un sinfín de carteles corrían por la premier del filme afirmando "Shailene Woodley no es la nueva Jennifer Lawrence: es la primer Shailene Woodley", y esas palabras de las desenfrenadas fans están en lo cierto. Woodley maneja con empatía su primer protagónico, acercando al espectador a su personaje, familia y amigos, y la película mejora en calidad interpretativa cuando el novato Theo James (Inframundo: el despertar, 2012) y ella están juntos. Una tensión sexual verosímil es presente en la actuación de este dúo de hormonas juveniles, por lo que la película se mantiene sola con y para ellos, nada más. Por desgracia, el ritmo se detiene cada vez que aparece una villana mal definida en pantalla (interpretada por Kate Winslet). También, demasiadas escenas de acción niegan al espectador promedio conocer a los personajes secundarios, pues son éstas las que les arrebatan la oportunidad para destacar. Distracción sin afianzar argumento.

De hecho la distracción es uno de los puntos centrales de Los Juegos del Hambre que, a pesar de su sadismo controlado, ofrece un universo metafórico mucho más convincente que el que muestra esta versión más suave. El contexto socio-político que envuelve a Divergente da para mucho más, pudiendo este ser el punto clave del argumento y la razón por la cual, tanto protagonista como espectador, centralicen su atención y empatía a la historia. En vez de eso, sólo vemos a hombres golpear mujeres (una y otra vez), un gobierno dictatorial creando soldados sin voluntad y a Kate Winslet imitando a un avejentado tirano. ¿Cómo explorar la obra más allá de la acción y sus protagonistas? Es la pregunta clave de las adaptaciones.

Divergente es la versión rosa de las cintas de acción lideradas por una protagonista ruda. El amor, al final, es el mayor defecto y virtud en este tipo de filmes: el amor lo envuelve todo, desde la relación entre los protagonistas y la fidelidad de los seguidores con ésta nueva trilogía, hasta la melosa y nada agradable banda sonora del filme.

Si bien no cae en la penumbra de las adaptaciones de infames libros juveniles a la pantalla grande (como El juego de Ender, La Huésped o Hermosas creaturas) y logra cumplir con la intención del autor (vender, entretener y enganchar), así como de catapultar la fama y carrera de dos jóvenes promesas del cine, Divergente pudo explorar más a fondo aquella civilización futurista que día a día, decisión tras decisión, nos está alcanzando.

 

31.03.14

 

 

Alonso Noriega


(Coyoacán, México D.F.) Humano. Viviendo en una galaxia muy, muy lejana desde 1992.....ver perfil
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