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¿Remake? Nosotros los Nobles

por Silvestre López Portillo

En 1949 el director Luis Buñuel realizó su segunda película en México, llamada El gran Calavera. La historia presenta a Ramiro, un millonario y borracho viudo, quien mantiene a sus hijos y familia política, hasta que su hermano Gregorio monta un falso escenario donde han sido arruinados y la familia está en la quiebra. Obviamente los hechos siguientes son el enfrentamiento con el mundo real y la revaloración de lo que tienen. El director Gaz Alazraki retoma el argumento en pleno siglo XXI para su ópera prima.

Nosotros los Nobles (Alazraki, 2013) es una comedia que podría ser “Premio del público” en cualquier festival. Hay que agradecerle no sólo que sea divertida y que está en la posibilidad de meter a la audiencia al cine, sino que también está bien hecha, es fresca y nada pretenciosa.

En Nosotros los Nobles, Germán Noble (Gonzalo Vega en una gran interpretación) es un padre millonario, viudo, quien cae en la cuenta de que sus tres adorados hijos son unos vagos y están tirando tanto su fortuna como sus vidas a la basura. Con la ayuda de su compadre, Germán decide armar un plan para que los orgullos de su nepotismo crean que están en bancarrota y además buscados por la policía por fraude. Esto lleva a los Noble a refugiarse en una vieja casa propiedad de su abuelo y vivir la realidad de todos los días. Tendrán que salir y hacer lo que nunca en su vida habían hecho: trabajar.

Germán Noble es un personaje que a diario le prende veladoras a su esposa y se las da de padre atento y cumplidor, sin embargo está atorado en el luto y en el desconocimiento total de sus hijos. Quiere darles una lección de humildad cuando ni siquiera sabe sus enfermedades, habilidades y mucho menos pensamientos y sentimientos.

Los Noble.

El hijo mayor es Javi (Luis Gerardo Méndez, llevándose la película en su mejor actuación), quien representa el estereotipo del mirrey. Trabaja con su papi tratando de sacar adelante una idea absurda de gasolineras a domicilio. Alazraki pone su mirada en Javi como una de las principales líneas de la historia, sus vivencias y cambios son más destacables que las de su otro hermano Charlie, el menor de los Noble, que representa el estereotipo del hipster y se acuesta con mujeres mayores –esta es la historia menos atractiva y de la que el director no se ocupa mucho. Finalmente tenemos a Bárbara (Karla Souza), la princesa de papá; Barbie es el otro hilo conductor de la historia, ya que se va a casar con un bueno para nada, quien con tal de quedarse con el dinero de la familia pone a todos en jaque.

Con estos personajes, Alazraki pone en la pantalla una serie de personalidades y sus transformaciones. Los Noble tendrán que aprender a vestirse, moverse, trabajar, y sobre todo, a re vivir sus vidas al igual que van reconstruyendo la vieja casa del abuelo que se convierte, sin duda, en otro gran personaje de la película.

La película está dirigida por el debutante Gaz Alazraki, quien toma la idea de Buñuel (y Luis Alcoriza) adaptándola a nuestro tiempo. Gaz no sólo sabe contar la historia, sabe perfectamente de lo que está hablando, ya que al igual que Buñuel, es de clase social alta, conoce la burguesía, su lenguaje y maneras de actuar.

Ambos directores critican a la clase burguesa desde adentro, saben de lo que están hablando, siendo esto un incentivo, sobre todo para un director en su ópera prima, porque le da seguridad y tranquilidad al manejar un tema perfectamente. Gaz no tiene ningún empacho identificándose con el tema –es más, lo muestra–, en particular con la historia del hijo mayor, quien trabaja en la agencia de publicidad de su papá (igual que el realizador lo hace en la de su padre, el gran y controvertido Carlos Alazraki, quien también tiene un pequeño cameo).

Nosotros los Nobles, está bien contada, funciona y es divertida. Puede ser, aunque usted no lo crea, una de las mayores pruebas para ver si el público acude a ver cine mexicano que le entretenga. Si no le va bien en taquilla, confirmo que ya no los entiendo ni sé qué buscan en cartelera, mucho menos qué buscan de su cine.

NOTA: Este texto fue publicado orginalmente en Diaro Basta! el viernes 22 de marzo de 2013 y ha sido reeditado para los lectores de F.I.L.M.E.

25.03.13

Mr. FILME


@FilmeMagazine
La letra encarnada de la esencia de F.I.L.M.E., y en ocasiones, el capataz del consejo editorial.....ver perfil
Comentarios:
25.03.13
Remi dice:
Silvestre, el grueso de la población cinéfila es de clase media/media baja. Por qué querrían ir a ver ésta película que a partir de lo burgués, parece burlarse de ellos?
25.03.13
Karla dice:
yo fui una de las espectadoras que le han dado su tiempo a esta peli y nunca vi los logros, la verdad no la recomiendo. Entiendo que "funcione", porque está hecha para palomear, si sólo se quiere vender (lo que sea) claro que funciona, si lo que se quiere es hacer una película, pues no, no la veo por ningún lado.
17.04.13
Mr. Rob dice:
Mr. Filme, este espacio virtual de palabras me hizo ir al cine para comprobar su "recomendación"... ...esto no es un reclamo y entiendo la apertura de opiniones, sin embargo en esta ocasión prefiería el autoboicot edonista Howard Roarkeano (The Fountainhead, 1949), aquí no entro a ver columnas romanas. Ojo... mucho ojo!!!
17.04.13
Mr. Rob dice:
fe de erratas: "preferiría"
comentarios.
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