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Una comedia porno terrorífica

Una final recomendación para el público que ha seguido al filo de su butaca toda la cachondería del mes porno. Esta pieza, Bad Biology, es una abierta invitación a la debacle del cine erótico. Con esto vamos cerrando el pornctubre entrañable.

 

por Andrea Grain

 

Los terrores del sexo persiguen a todos hasta en sus fantasías más secretas. Las inseguridades están presentes tanto en hombres como en mujeres. Nacen desde el instinto animal que arde en el interior de los humanos. Este animal muchas veces parece que toma conciencia propia y posee a las personas como demonio y su único exorcismo es ser plenamente complacido.

Frank Henenlotter representa a este demonio en Bad Biology (2008), personificado por dos aberraciones a la naturaleza, como cualquier monstruo en las películas de terror, deformes y sobrehumanos: Jennifer (Charlie Danielson) y Batz (Anthony Sneed), mujer y hombre unidos en el esperpento de sus órganos sexuales.

La mujer tiene siete clítoris, es ninfómana e insaciable, y suele matar a sus víctimas luego de practicar sexo salvaje con ellas. También, al tener un aparato reproductor ultra-acelerado, da a luz a fetos deformes tan sólo dos horas después de concebirlos y los deja morir sin culpa alguna. Ella ha llegado a la conclusión de que ha sido creada genéticamente superior porque Dios mismo quiere coger con ella, y esa es la razón de su existencia.

Y por el lado masculino, Batz, es un chico con un pene bestialmente enorme que tiene conciencia propia. Su vida diaria consiste en luchar contra su verga por mantenerla bajo control, ya que ésta sólo busca sexo, en todo momento, sin importar nada.  No está satisfecho ni con ver videos porno todo el día ni con una gigantesca máquina (parecida a un cinematógrafo) que usa para masturbarla. Esto hace a Batz tener que recluirse en su casa y buscar drogas desesperadamente para sedar a su compañero y tenerlo quieto. Lo único que desea es dejar de ser un esclavo de su pene.

Jennifer y Batz son seres solitarios que se han excluido se la sociedad por ser diferentes. Viven sus vidas con un enfoque puramente sexual ya que su situación no les permite ser de otra forma. Son la personificación del sexo llevada al extremo.

El caos se desata cuando estos dos curiosos individuos se encuentran. Jennifer ve en Batz su oportunidad de coger con Dios, no obstante el pene escapa y recorre la ciudad violando a chicas toda la noche, transformando este filme en uno que el mismísimo Hitchcock habría hecho en su pubertad libidinosa, con malos actores porno y bajo presupuesto.

En esta historia sobresale un toque de parodia, con muchas referencias a películas de terror y varios clichés del sexo. Así es como Henenlotter expone una visión radical, terrorífica y cómica del sexo. 

 

31.10.13

Mr. FILME


@FilmeMagazine
La letra encarnada de la esencia de F.I.L.M.E., y en ocasiones, el capataz del consejo editorial.....ver perfil
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