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Welles 100. La última película

 

por Julio César Durán

 

 

Imaginemos una situación límite dentro de la historia del cine: un viejo enfant terrible hollywoodense –que lleva 25 años sin pisar Estados Unidos– en sus sesenta, más o menos, produciendo un filme durante seis largos años, el que pretende sea su gran regreso a la industria cinematográfica norteamericana; un falso documental en proceso que a través de una fiesta de cumpleaños va a presentar una película dentro de otra película dentro de otra película, intentando enfrentar al viejo Hollywood con la generación de los “movie brats”; todo enmarcado por los años 70, bien entrados en la era de la porno-psicodelia y el new age, lejos ya del verano del amor. El resultado fue una colosal nada, una película maldita que (hasta ahora) no ha visto la luz y que supone la última gran obra del monstruo de Kenosha, es decir The Other Side of the Wind.

Orson Welles filmó, de 1970 a 1976, el material para lo que sería su última película, obra inconclusa –como gran parte de la filmografía del realizador norteamericano– que intentaría completar hasta el final de sus días en 1985 sin mucho éxito, como podrá advertir el lector. Tras una desavenencia con el veterano realizador, uno de los inversionistas, el iraní  Mehdi Boushehri, tomó los miles de pies de cinta para llevarlos a París, donde, con el paso del tiempo, pasarían a manos de la compañía Les Films de l'Astrophore (quien ya le había producido filmes como F for Fake, 1973), mismos que hasta hace unos años permanecían resguardados en una bodega de la Ciudad Luz.

Con tan sólo 45 minutos de película ya “impresa” y con la difícil compra de los derechos de The Other Side of the Wind, Royal Road Entertainment, con la iniciativa de Filip Jan Rymsza y Frank Marshall, emprendió la ardua tarea de terminar la obra definitiva del monstruo de Kenosha, con la ayuda y por supuesto aprobación de Beatrice Welles (hija y heredera de Orson), y la de Oja Kodar, actriz y guionista croata quien fuera la última pareja sentimental del viejo Welles.

Según la información que proveé la IMDB, la película se encuentra aún en su proceso de postproducción y con un estreno programado para el próximo miércoles 6 de mayo de 2015, día del aniversario 100 de Welles. Sin embargo medios especializados han reportado en últimas semanas que el lanzamiento podría posponerse, que incluso el posible plan de estrenar la última obra de Orson Welles en el Festival de Cannes –quienes le rendirán un homenaje con dos filmes como director, uno como actor y otro par de documentales sobre su figura– parece ahora poco probable.

The Other Side of the Wind (2015) es protagonizado por el legendario realizador John Huston, quien interpreta a Jake Hannaford, una especie de alter ego del otrora enfant terrible estadounidense. Hannaford es un director de cine que tras un largo exilio intenta financiar (y terminar) el filme que lo llevará de vuelta a Hollywood con bombo y platillo. Esa obra inconclusa que vamos a poder ver a lo largo de la narración, según algunas fuentes, hace referencia a filmografías que en la época causaban sensación entre la crítica y los cinéfilos más avezados, específicamente satiriza el cine de Michelangelo Antonioni.

Toda la película, que cuenta el intento de concluir otra película (ambas del mismo nombre) fue pensada como un falso documental que recoge el material filmado de la fiesta de cumpleaños de Hannaford, donde sus amigos, algunos cineastas, periodistas, etc., registran el evento con fotografías y con filmaciones en 8, 16 y 35 mm a la vez, material que va a ser armado para contar la historia de la obra final de aquel cineasta venido a menos. A partir de ahí la postura artística del viejo protagonista, su velada homosexualidad y la fijación que tiene por su reciente actor fetiche, John Dale (interpretado por Bob Random), así como los históricos amoríos que ha tenido con diversas mujeres; su encontronazo con la nueva generación norteamericana de realizadores representada por su joven protegido, Brooks Otterlake (el cineasta Peter Bogdanovich), y por personajes como Dennis Hopper, Claude Chabrol, Paul Mazursky, Norman Foster y más (interpretándose a sí mismos); y finalmente, una industria convulsa, serán los temas que se desarrollan en el argumento.

Esta locura inacabada que nos legó (y no) el monstruo de Kenosha, se cuenta como leyenda, se intentó terminar en los años 90. Oja Kodar llevó parte del material “visible” a Eastwood, Spielberg, Stone y Lucas, entre otros, éste último dijo no saber qué hacer con la película ya que era “demasiado vanguardista para tener distribución”. Así es que The Other Side of the Wind tuvo que esperar casi 20 años más para que el material impreso, más 19 horas de negativo y tres guiones distintos que Welles escribió, fueran reunidos por Rymsza, Marshall y Bogdanovich en un último intento de poder concluir esta coproducción Estados Unidos-Francia-Irán, la que consideran una obra maestra del cine mundial. Cine maldito, como todo el de Orson Welles, que se convirtió en ello –y más dadas las condiciones de éste último filme– gracias a que se trataba de el más grande temor de los industriosos mercaderes del séptimo arte, el “cine kamikaze”.

 

01.05.15

Julio César Durán


@Jools_Duran
Filósofo, esteta, investigador e intento de cineasta. Después de estudiar filosofía y cine, y vagar de manera "ilegal" por el mundo, decide regresar a México-Tenochtitlan (su ciudad natal), para ofrecer sus servicios en las....ver perfil
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