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Sævar Gudmundsson y Solvi Tryggvason

 

Inside a Volcano o lo que podemos hacer cuando nos unimos

por Fco. Javier Quintanar Polanco

 

“Solvi fue el de la idea, cuando Islandia estuvo a punto de calificar a la Eurocopa del 2014, llegando hasta playoffs”, aclara el cineasta islandés Sævar Gudmundsson cuando se le interroga como fue que se decidió a filmar un documental en torno de la selección de su país. “Tuvo esta visión y me buscó para contar esta historia”.

Inside a volcano narra la insólita historia de la selección de Islandia, la cual protagonizó uno de los momentos más emotivos en la pasada Eurocopa, cuando contra todo pronóstico logró avanzar hasta cuartos de final, ganándose el corazón de propios y extraños, y forjando así una de las leyendas más inspiradoras del balompié contemporáneo.

Gudmundsson y su guionista (y también periodista) Solvi Tryggvason no imaginaban que la historia sería así, cuando en 2014 iniciaron este proyecto. “En principio pensamos que iba a ser una historia más dramática, y que el equipo que no iban a calificar”, admite Solvi, “pero el equipo empezó a ganar y a ganar, y vimos que se iban a colar al mundial. Y supimos que iba a ser una historia verdaderamente feliz.”

Solvi revela que se topó con esta épica deportiva por instinto: “Olfateé periodísticamente hablando que había una gran historia. El portero era amigo nuestro y nos abrió las puertas para poder adentrarse al equipo”. Pero fue en un momento exacto donde percibieron la verdadera naturaleza del relato: “Cuando el equipo le gana a la selección de Holanda, y lo celebran en el vestidor, llega un momento en que levantan la mesa de servicio y la comida vuela por todos lados –dicha escena aparece en el filme–. En ese momento nos percatamos de que teníamos una historia muy grande entre las manos, que valía la pena contar.”

La génesis del proyecto tuvo, a la par que la propia selección, sortear diversos obstáculos, como relata Sævar, “al principio la Federación Islandesa de Futbol nos dijo que no, que no había forma de meter una cámara, de seguir al equipo.

Pero poco a poco fuimos convenciendo al entrenador, a los jugadores, uno por uno. En un momento dado les preguntaron a todo el equipo si estaban de acuerdo de que los filmáramos todo el tiempo, y nadie se negó”.

Una vez superada esta traba, el cineasta y su crew siguieron a la selección a lo largo de dos años de rodaje, filmando en todo lugar en todo momento. “No fue fácil hacer esto. Estar en la intimidad, filmar en habitaciones de hotel, vestidores, concentraciones, aviones, autobuses”, confiesa Gudmundsson.

El resultado de este trabajo cristalizó en un primer corte de cuatro horas y media, lo cual implicó un nuevo obstáculo a vencer. “Me pasé seis meses editando”, describe Sævar, “me di cuenta de que no iba a poder hacerlo solo y cuidar de los niños (risas). Y por ello requerí el apoyo de Úlfur Teitur Traustason”, otro editor.

Desde luego que al editar y acortar la duración de la películas, se tuvo que prescindir de mucho material e inclusive de algunos testimonios: “El momento más complicado fue tratar de explicarles a cinco jugadores el por qué no aparecieron sus historias en el corte final”, comenta el director.

Otra decisión importante respecto al documental, fue prescindir de un narrador omnipresente, y apoyarse exclusivamente en las opiniones de los jugadores y las imágenes para contar esta singular historia.: “Intentamos ir entrelazando las declaraciones, los comentarios de cada uno de los jugadores para tratar de armar una historia, íntima, personal, que pudiese llevarnos al corazón de la selección de Islandia”, nos explica Sævar.

Para fortalecer el filme, los realizadores también decidieron apoyarse en otros recursos para hacerlo aún más atractivo, como manejar (desde el título mismo) una analogía entre el despegue del equipo islandés y su racha victoriosa, con el despertar de un volcán en esa región, que hizo erupción pocos años antes.

La génesis de esta poderosa analogía nació de una idea humilde, como narra Solvi: “Islandia es muy conocida por los volcanes. Y Europa siempre tiene una atención especial en mi país por ello debido a la cercanía con el continente, sobre todo cuando uno de ellos estalla. Además teníamos a la mano hermosas imágenes de paisajes y del volcán haciendo erupción, por lo que nos pareció bonito incluirlas en el documental, sobre todo para que gente de otros países pudiesen verlas”.

El resultado es un filme alentador, emotivo, que recupera la idea de que el deporte debe de ser una experiencia inspiradora, tesis crucial del Hincha! Film Fest: “Es una película sobre el espíritu de un equipo. Retrata lo que podemos hacer cuando nos unimos”, afirma Solvi.

Además de sus creadores, los integrantes de la selección islandesa también quedaron satisfechos con el resultado: “Les encanto”, dice entusiasmado Sævar, “durante la proyección privada para el equipo, el asistente técnico del entrenador, se puso a llorar 3 o 4 veces. Fue cuando me dije a mi mismo que hicimos una gran trabajo”, y Gudmundsson agrega que al final de esta aventura, “los mismo jugadores nos agradecieron estar allí, ya que al tener una cámara enfrente se sentían de algún modo conectados con sus familias, sus comunidades, sus amigos, y así se motivaron para poner un extra y llegar a la Eurocopa”.

Respecto al inesperado éxito de su selección nacional, Solvi medita que este fue posible por “una combinación de trabajo duro, buen espíritu, buena disciplina, inclusive de buenas instalaciones para jugar futbol -gracias al apoyo gubernamental-, donde los niños pueden practicar y formarse para el futuro”.

Y ambos cineastas extiende una invitación: “Si tienen entre 18 y 35 años, y juegan futbol y les gustaría jugar en un torneo mayor, consideren la posibilidad de naturalizarse islandeses”, acabaron la conversación a carcajadas.

 

20.08.17

Mr. FILME


@FilmeMagazine
La letra encarnada de la esencia de F.I.L.M.E., y en ocasiones, el capataz del consejo editorial.....ver perfil
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