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La Castración de Iván Lowenberg
por Julio César Durán
@Jools_Duran

El joven cineasta Iván Lowenberg, productor del internacionalmente célebre filme Martha (Marcelino Islas, 2010), debuta como director en el campo del largometraje con su película La Castración (2011), película que ha participado durante el 2012 en festivales como Distrital: Cine y Otros Mundos, el Riviera Maya Film Festival y el Festival Internacional Cinematográfico del Uruguay.

El argumento es bastante simple y nos lleva de la mano de Lourdes, interpretada por Verónica Santanella, una mujer común y corriente a la mitad de sus veintes que trabaja para una agencia de castings al tiempo que tiene que cuidar de su viejo padre quien por su condición de discapacitado, no puede valerse por sí mismo. La protagonista, mujer bastante retraída, lleva una vida pasiva sin tener más relación que con una única amiga actriz.

La película es una obra sobria aunque a ratos bastante claustrofóbica, situación deliberada y representada perfectamente, a lo largo de la casi hora y media de duración, a través de los muros de los pocos interiores que visita Lourdes en sus mínimas andanzas; todos ellos mantienen a la protagonista encerrada, a quien siempre veremos entre texturas verticales y líneas que se mantienen en la cinta como una prisión, dejándonos adentro todo el tiempo al lado de los personajes.

La Castración, a pesar de tan agresivo nombre, se deja ir en un intento de cine sencillo que termina siendo bastante parco. El diseño de producción es elemental y su mayor logro es el ambiente carcelario que produce, sin embargo la iluminación no le ayuda a una realización barata (económicamente hablando) y demuestra la falta de creatividad a la hora de solucionar la ausencia de una superproducción -que por supuesto no es la intención- e incluso parece que huye de una mejor utilización de las locaciones.

La fotografía por otro lado es también simple pero al igual que muchas producciones independientes de los últimos años, ha confundido el uso de los recursos mecánicos y digitales. Aquí la cinefotografía digital en alta definición es usada como un sustituto barato del celuloide sin entender plenamente el carácter y personalidad de dicho recurso, que evidencia la falta de “valores de producción” en la ópera prima de Lowenberg.

La forma de narrar La Castración no es increíble pero funciona y es eficiente. El filme intenta manejar y jugar con una historia de “pieza” pero no consigue hacerlo más que con el tipo de personajes que nos presenta. Sin embargo lo rescatable es cuando en lugar de alejarnos, la gran actuación de Victoria Santanella en el papel principal, nos vuelve empáticos con un cine sin muchos matices. La actriz nos deja un buen sabor de boca mientras la historia avanza (si podemos decirlo así de una película más bien estática) y nos mantiene conectados con ella de principio a fin.

La poca estilización y sobriedad de la película se rompen hacia la última secuencia en la que, en apariencia, Lowenberg nos muestra la idea de que como un pequeño bote de vela, la vida es para dejarse llevar y dejar que las cosas simplemente ocurran.

16.07.2012

Julio César Durán


@Jools_Duran
Filósofo, esteta, investigador e intento de cineasta. Después de estudiar filosofía y cine, y vagar de manera "ilegal" por el mundo, decide regresar a México-Tenochtitlan (su ciudad natal), para ofrecer sus servicios en las....ver perfil
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