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Juan of the Dead: muertos vivientes con bastante candela


Por Jorge Luis Tercero Alvizo

Recientemente tuve la oportunidad de charlar nuevamente con Alejandro Brugués. La coincidencia marcó que también fuera su cumpleaños aquel día y que hubiera casa llena (un par de cervezas; ojos, orejas y dedos como bocadillos), con todo y función especial. A continuación, una pequeña reseña de su película, seguida de las palabras que el realizador nos regaló.

Juan of the Dead (2011), de Alejandro Burgués, habla valiéndose del mecanismo lúdico y del gore, sobre un par de cuestiones político-sociales que rara vez se mencionan en el cine cubano. “Me interesa mucho mezclar la realidad con un toque de ficción. Nos podríamos ir escena por escena y les podría ir diciendo todo lo que fue extraído de la realidad cubana en esta película…”, -según nos comentó el director hace unos días.

Juan (Alexis Díaz de Villegas) es un humilde sobreviviente del tiempo, quien habita en la Cuba contemporánea e intenta salir adelante a través de sus limitados medios. Mientras Juan lleva sus picarescos negocios al lado de su compadre Lázaro (el genial Jorge Molina) e intenta acercarse a su hija Camila (Andrea Duro), quien planea mudarse a Miami, tendrá que lidiar con un acontecimiento asombroso: la aparición de unos extraños detractores del régimen que además de generar muchas alteraciones a la disciplina social, se alimentan de carne humana. Así es, Disidente será el mote que se le dará aquí a los muertos resucitados o zombis.

Quieren comer como cuando en el periodo especial, pero no se limitan solamente a los gatos. Juan de los Muertos


Juan of the Dead es una película de zombis con humor ácido, mucho gore y otro tanto de acción, que está dispuesta a adentrarse entre los territorios de este género de horror y parodia con una fuerte cuota de crítica social, como en la ya conocida Dawn of the de Dead (1978) del maestro George A. Romero. Asimismo, la película rinde algunos buenos tributos a emblemáticas obras de varios sub-géneros, entre las que destacan Zombie II de Lucio Fulci, Enter the Dragon (1973) de Robert Clouse y un posible guiño jocoso a The Exorcist (1973) de William Friedkin; además de las obligadas referencias al cine romeriano, entre otras cosas.

Una cinta que hace un buen trabajo en un rubro donde ya la anteceden comedias bastante populares como Shaun of the Dead (Wright, 2004), Planet Terror (Rodriguez, 2007) o Zombieland (Fleischer, 2009), y que llega para mostrarnos la visión latinoamericana sobre un holocausto zombi. Es el tipo de película que intercalando escenas de violencia con cientos de muertos vivientes, nos deja entrever una divertida crítica a los días que vivimos. Juan de los Muertos deja en claro que, ya sea en alguna ciudad de Estados Unidos, en Londres o en La Habana, las poblaciones modernas parecieran estar enajenadas -¿zombificadas será el caso?- dentro de las rutinas de un sistema mecanizado. Y precisamente una escena en particular es la que nos lleva a esta cavilación: ese momento posterior al outbreak, cuando muchos de los habitantes han sido infectados y los protagonistas no pueden reconocer el antes del después; no pueden percibir las diferencias entre los gestos del humano normal y los del zombi putrefacto, como aludiendo a que nunca las hubo.

La idea anterior, transmutada en imágenes, se repite de manera obsesiva desde aquellas infernales visiones exhibidas en la clásica El Amanecer de los Muertos Vivientes de Romero, de igual modo sucede en el Londres de Shaun of the Dead y ahora, Alejandro Brugués lo actualiza al contexto hispanohablante, en Juan de los Muertos. ¿Será que todas estas películas de muertos vivientes más que intentar asustarnos o matarnos de la risa, pretenden expresarnos algo? Esas cómicas aunque seductoras imágenes de una Habana devastada (con edificios que explotan por doquier) o la secuencia en la que los personajes son encerrados y desnudados en un camión militar, nos dejan mucho que pensar.

De tal modo, recuperando esa sustancia primigenia de la adorable veterana Night of the Living Dead (Romero, 1968), las escenas apocalípticas de Juan of the Dead nos conectan con visiones bastante familiares pero de un imaginario ajeno, del imaginario cubano que al igual que el nuestro, vive constantemente asediado por sus propios temores. Y a pesar de todo, entre las pesadillas zombie, las risas y un desenlace estilo Michael Mann, la cinta de Brugués toca un tema muy importante en la cultura de esta isla; el arraigo y el amor del cubano a su tierra, el eterno retorno de la diáspora cubana.

Esperemos que estas mordidas del humor cubano nos permitan seguir viendo películas como ésta (de sui generis manufactura), en las que muy al estilo del cine coreano, los géneros se cruzan para dar paso a una obra bastante entrañable.

***

Charla con Alejandro Brugués, director de Juan of the Dead.


Fotografía cortesía de Estefani González.

¿Cómo surge esta película?
Alejandro Brugués: Iba con un amigo por la calle cuando vimos a un grupo de gente y pensamos: “imagina que fueran zombies. Se podría hacer una película sobre esto y que se titulara Juan of the Dead, así, en inglés…”.

Se nota una gran diferencia temática entre tu primer filme Personal Belongings (2006) y Juan of the Dead.
A.B: Son cosas distintas, mi primera película fue un trabajo más modesto. Con Juan la cosa fue diferente, hubo más producción y el cambio de tema. No quiero hacer siempre el mismo tipo de película, quiero generar variedad. Acá es comedia. Uno se pone nervioso al filmar comedia; nunca sabes si tus chistes van a hacer reír a los demás o sólo a ti.

Abordas muchos temas tabú de la sociedad cubana. ¿Cómo fue trabajar con esto?
A.B: Al estar escribiendo el guión, cada que llegaba a toparme con un tema tabú, lo incluía en la película. A veces creo que me va a pasar algo malo por haber hecho burla de tanta cosa (ríe).

¿Deudas cinematográficas?
A.B: Muchas deudas, muchas. Para empezar con las películas de George Romero, obviamente. Pero creo que si con alguien tengo una deuda es con el Sam Raimi de Evil Dead (1981).

Se pueden apreciar en tu cinta un par de homenajes. Como el famoso tiburón que devora a un zombi…
A.B: Sí, es un homenaje. Desde que imaginé esa secuencia la imaginé así, con el tiburón devorando, pero no lo escribí en el guión, sólo lo pensé. Al final sí se incluyó mi tiburón. De hecho, si te fijas bien, esa secuencia también tiene mucho de real. Las imágenes evocan a los balseros que intentan llegar a Miami, sólo que aquí se mezcla con la ficción: con los zombis debajo del agua que intentan atraparlos. Quería mezclar aquí imágenes conocidas con imágenes que no fueran tan comunes, ni siquiera en el cine de zombis.

¿Tu relación con los actores?
A.B: Todos son un amor. Tal vez la misma risa que la película pueda provocar entre el público, fue la que teníamos en el set al momento de rodar. ¿Recuerdas la escena en que al personaje de Lázaro se le ven los huevos? Pues queríamos hacer esta escena pero pensamos que al momento de mostrar sus huevos reales podrían encogerse por la brisa, entonces mandamos a diseñar un par de huevos de látex. Pero en el momento en que Jorge Molina llegó con los huevos prostéticos puestos, no podíamos filmar de la risa... Es más, creo que aún tengo esos huevos en casa, creo que siguen por ahí en mi refrigerador, ya con hongos.

Sobre ese humor tan versátil en Juan of the Dead, desde estos chistes visuales como el de los huevos a bromas de ingenio como lo de “sodomita”, ¿qué nos cuentas al respecto?
A.B: Ese es uno de mis chistes favoritos aunque, de hecho, el chiste no es mío. Es un chiste de una amiga guionista y traductora. No recuerdo bien cómo iba el chiste original pero decidí incluir esta versión para la película.

¿Tu película desde la mirada del espectador..?
A.B: En general pienso que mi película está más enfocada al público hispano. Para un espectador europeo debe de ser algo completamente extraño, pintoresco, encontrar a un tipo vestido como Juan por las calles; en cambio el público latino está más acostumbrado a esto, a la actitud y a la realidad de personajes como el de Juan. También pienso que la película le agradará mucho al público freaky latino.

¿Hay nuevos proyectos?
A.B: Sí, tengo nuevos proyectos. No te puedo decir mucho porque uno nunca sabe, no te puedo contar pero ando planeando una película de terror... no te puedo decir mucho, uno nunca sabe. Pero eso sí, la próxima película, lo más probable es que me mueva hacia otros lados, otros contextos.

26.08.12

Jorge Luis Tercero Alvizo


@GiorgioDammit
En ocasiones simplemente Giorgio o George, es un sirviente de la palabra (online) que escribe sobre variadas cosas y temas, aunque a veces nada tiene sentido y todo se condensa en un insensato diálogo interno. En el centro....ver perfil
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