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La fantasía se vuelve realidad

Oz el poderoso.

Basado superficialmente en el primero de los 14 libros sobre la tierra de Oz, escritos por Lyman Frank Baum, así como en la popular Wicked, Sam Raimi consigue levantar un pretencioso filme que hace referencia a El mago de Oz (Victor Fleming, 1939) pero no sólo eso, sino que realmente se ha vendido y realizado como la precuela de dicho clásico del cine norteamericano. Con sus altas y bajas, esto es lo que se rescata de esta superproducción que tiene a Tim Burton y a los estudios Disney detrás.

por Isabel Ocadiz

Dentro de los éxitos más importantes en el universo fílmico de los superhéroes, se encuentra Spider-Man (2002), dirigida por Sam Raimi, quien ahora estrena su obra maestra: Oz, el poderoso (Oz the Great and Powerful, 2013), una de las cintas mejor adaptadas, con las actuales tecnologías, dentro del género fantástico, ya que los cambios por los cuales transcurre hoy aquella literatura se expresan en este filme de forma extraordinaria.

La literatura fantástica ha tomado características de la ciencia ficción. Como uno de los grandes referentes tenemos al escritor Ray Bradbury (Crónicas marcianas, 1950) quien logró complementar la fantasía con una ficción verosímil a través de sus libros. Esta vez Sam Raimi logra, en imágenes, revolucionar la fantasía con matices de ciencia ficción, apoyado por los guionistas Mitchell Kapner y David Lindsay-Abaire, quienes consiguen una creativa adaptación del libro El maravilloso mago de Oz (L. Frank Baum, 1900), donde se destaca únicamente una parte de la obra y un argumento que se desarrolla antes de que Dorothy llegue a la Ciudad Esmeralda en busca del mago.

Igualmente Wicked: the life and times of the Wicked Witch of the West (Gregory Maguire , 1995) –que ha sido llevada a Nueva York en el formato de comedia musical con el nombre de Wicked (Joe Mantello, Broadway, 2003)–, es una de las bases de esta adaptación. Cabe destacar que Oz, el poderoso tiene ciertos destellos de Broadway en las interpretaciones actorales, sobre todo con Michelle Williams, quien interpreta a Glinda, la bruja buena del norte.

Los creadores de Oz el poderoso, “descubren” las raíces de la obra de Baum y las detallan en la cinta dentro de un subtexto maravilloso que hasta ahora no había ocurrido en las versiones cinematográficas de Ciudad Esmeralda. La esencia del texto es rescatada y llevada a la actuación de Milla Kunis, quien interpreta a la bruja del oeste con precisión y encanto, unido también a una excelente caracterización de los personajes, especialmente por el color verde de esta bruja.


La casa productora, Walt Disney, aplica sus herramientas de siempre, en este caso la realización de algunos personajes que tienen como objetivo dar una enseñanza moral al público infantil. Al respecto, una muñeca de porcelana y un mono alado resaltan dentro de la historia para apoyar a Oz dentro de una estructura cinematográfica, sin ellos el personaje no tendría las motivaciones a través de las cuales se consigue integrar los recursos para una buena cinta.

La fotografía no deja de lado los efectos especiales, tiene una visión mágica que es característica del director, sin embargo estos elementos funcionan para hacer de Oz algo verosímil. Sin duda las imágenes son creíbles y logradas, a pesar de que las películas de este tipo son altamente vulnerables en un análisis que las muestran con pocas similitudes con la realidad.

Kapner, Lindsay-Abaire y Raimi forman la estructura del argumento en acontecimientos que solamente Gregory Maguire podría relatar desde su atrevido libro, aportando la psicología de los personajes, bien detallada en las emociones de Teodora, interpretada por Milla Kunis (cuyo nombre original en la novela es Elphaba) que se enamora de un hombre, en este caso del mago de Oz, quien es mujeriego realmente entusiasmado con ella (detalle que en el libro está representado en un hechizo que la bruja hace al espantapájaros, su gran amor).

Es interesante como los guionistas manejan el conflicto desde la perspectiva más exacta que se ha visto de Wicked, Teodora es la hermana de la reina del país de Esmeralda. Insegura de su aspecto, a pesar de su belleza, es manipulada por Evanora (llamada Nessarose en la novela y el musical), interpretada por Rachel Weizs, quien intriga contra Oz para que Teodora se pierda en la envidia, convirtiéndose en un personaje de color verde.

La función dramática de Teodora es tener celos de Glinda, llorar por Oz, su amor perdido. Ésta es la parte más interesante del filme pues expresa la fortaleza del amor, la furia del engaño y el sufrimiento al no ser amada, siendo todas éstas de las principales singularidades que atrapan al espectador.

En consecuencia es la gran mezcla de los dos libros más importantes que hablan de la Ciudad Esmeralda. El argumento y sentimientos son tan verosímiles que el día de mañana vas a creer en los munchkins. Oz, el poderoso es fantasía real.


06.04.13



Isabel Ocadiz


Directora y escritora, cómplice de la ensoñacion y la poética que generan 24 imágenes por segundo.....ver perfil
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