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GIFF 2013: Casi treinta, torpe y prescindible

por Eric Ortiz

La película mexicana Casi treinta (Alejandro Sugich, 2013) tuvo su premiere mundial el domingo 21 de julio en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF). El director y el elenco estuvieron presentes en la alfombra roja para presentar el filme. Uno de los actores comentó, con una actitud a la dejémonos de pendejadas, que "se trata de un largometraje comercial". Básicamente el mensaje del actor fue estamos aquí para entretener y para hacer dinero, así que no sobreinterpreten. Y aunque particularmente me encanta una buena pieza de entretenimiento, Casi Treinta falla horriblemente su intento de serlo.

El argumento va sobre Emilio (Manuel Balbi) de 29 años, un solvente empleado de una aerolínea que sueña con ser escritor, quien encuentra un nuevo amor en Cristina (floja interpretación de Eiza González) de dieciocho años. Ellos rompen a causa del absorbente trabajo de Emilio cuando recibe un ascenso. Después, él se compromete con una mujer de su misma edad, Lucía (interpretada por Sara Maldonado), pero no está del todo satisfecho. El filme es una especie de “siempre sigue tus sueños para ser feliz”, sin sorpresas o bromas hilarantes, incluso llega a ser bastante molesto.

Aquí es donde comienzan el tipo de cosas que encuentro ofensivas y bastante torpes. Primero, las mujeres no deberían tolerar violencia de ningún tipo, pero esta película nos dice lo contrario; si bien la situación es parte de una triste realidad en muchos hogares mexicanos, el director y guionista Alejandro Sugich lo toma tan a la ligera que nos aparece como un movimiento lerdo de su parte. Apuesto que Sugich diría que el macho, el personaje abusador (uno de los amigos de Emilio), representa fielmente a muchos mexicanos, pero esto no es una parodia divertida (ni si quiera es seria), de la violencia doméstica, simplemente, sucede en la película sin más.


Una de mis mayores quejas es la falta de personajes agradables. No sólo no se llega a tener empatía con ninguno de ellos, sino que el público termina por despreciar a estos niños ricos. ¡De hecho, ellos se desprecian a sí mismos! Para ser justos Manuel Balbi le da algo de humor decente a la película, pero nunca le compras la idea de que es un escritor en potencia. Al igual que el mayor éxito de taquilla en la historia de la cartelera mexicana, Nosotros los nobles (Alazraki, 2013), Casi treinta presenta personajes de clase alta. Como en cualquier comedia romántica, esta película tiene dos personajes enamorados, que luego de romper relaciones, al final se reúnen de nuevo. Sobre todo me recordó a las rom-com italianas como El último beso (Muccino, 2001) o Scusa ma ti chiamo amore (Moccia, 2008), donde un hombre adulto se enamora de una mujer mucho más joven, explorando las crisis de las relaciones.

En un punto, Casi treinta olvida su objetivo: ser la versión mexicana de This is 40 (Apatow, 2012). Esto significa querer ser una persona madura en las relaciones, y mostrar al “crecimiento” como algo personal y divertido a la vez, algo con lo que la gente se pueda identificar. Sin embargo, se siente más como una película barata de fiesta masculina, con Emilio y sus amigos poniéndose “salvajes”, con grandes cantidades de efectivo, alcohol e incluso alguna droga.

Por otro lado, no veo cómo podría ser un fracaso comercial cuando llegue a la cartelera en el mes de octubre. Aceptémoslo, el público objetivo de Casi treinta es aquel al que le encanta la televisión mexicana, si no es así, ¿por qué tener el cameo de un famoso comentarista deportivo en la película (David Faitelson). Ni si quiera es gracioso, pero a la mayoría de ese público le divierten cosas como esta.

Casi treinta tiene como escenario, cuando se convierte en una peli de fiesta, el norteño estado mexicano de Sonora. Sugich está consciente de los problemas sociopolíticos sonorenses y del resto de México, pero termina haciendo una nada lograda mezcla de ello. Él quiere mostrar que el norte es un lugar de contrastes, claro, pero no dice nada relevante con sus imágenes de un yate o una banda de pop rock tocando. El director tiene la oportunidad de colocar un diálogo politizado o momentos dramáticos, pero siempre regresa a la celebración como si nada pasara.

El filme tiene buenas intenciones para refrescar el celuloide. Las presentaciones de los amigos de Emilio son estilizadas y hay una escena que nos muestra lo que hay en la pantalla de un celular (por supuesto, no tan buena como la situación de teléfono móvil de Frutivale Station de Ryan Coogler). También se intenta capturar la esencia de Sonora, pero lo hace con miedo.

Las personas detrás de Casi treinta disfrutaron la exquisita recepción de la audiencia en el GIFF 2013 y seguramente tendrán un futuro rentable. Al mismo tiempo, no creo que nadie recuerde esta comedia romántica en los próximos dos años… así que disfrútenla mientras puedan.

Nota: esta reseña fue tomada de la publicación de Twitch del 22 de julio de 2013 y reeditada para los lectores de F.I.L.M.E.

22.07.13

Eric Ortiz


@ElMachoBionico Movie geek. Desde El Macho Biónico hasta Fellini, pasando por Troma, Scorsese y Clint Eastwood. Estudié en la UNAM y también escribo para Twitch, Butaca Ancha y Radio Tónica.....ver perfil
Comentarios:
11.10.13
mariana dice:
No vi la película pero disfruté leer la nota.
comentarios.
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