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El Placer, pegamento nuestro de cada día

por Nahevy Estrada


Garganta profunda (1972) fue una cinta eróticamente explícita dirigida por Gerard Damiano, protagonizada por Linda Lovelace y Harry Reems, y se convirtió en el material pornográfico más influyente de todos los tiempos.

La historia trata de una dama que no concibe el orgasmo de manera natural. Al consultar al sexólogo, Dr. Young, este le revela que su clítoris se encuentra en su garganta, dándole pie al nombre de la cinta.

A pesar de contar con una trama bastante sencilla, es a partir de este momento donde comienzan a gestarse los clichés sexuales: pelo chino, cadenas de oro al lado de bigotes corrientes, cigarros haciendo mancuerna con cocaína, todo kitsch, que resultó ser el reflejo de un emblemático periodo dentro de la cultura norteamericana en baja calidad de imagen.

Considerando todos estos pequeños elementos del lenguaje cinematográfico, surge la pregunta que todo el mundo se cuestiona al momento de enfrentarse con cintas pornográficas por primera vez: ¿cuál es la verdadera posición de la mujer con respecto a la sexualidad?, pero en concreto, de su sexualidad. Esta cuestión se contesta prácticamente sola al inicio de la cinta cuando Linda Lovelace le externa su preocupación a su amiga Dolly Sharp: “¿Porqué las mujeres continúan preocupándose por casarse? ¿Qué representa esta ceremonia hoy en día? ¿Qué beneficios nos otorga a largo plazo?”

A lo largo de la cinta, Linda toma una serie de decisiones que la conducen a su felicidad, ya sea buena para unos o mala para otros. Y lo disfruta, ya sea dando o recibiendo placer, ¿porqué no darse placer desde una perspectiva propia?, siendo nosotros nuestros mejores jueces. Más allá de ser una cinta pornográfica, lo más relevante aquí es la manera en que la temática de la sexualidad se aborda, dándole mucho más valor al discurso que a la fuerza de las imágenes. Este y el legado que dejó la dupla, Linda y Harry Reems (el actor pornográfico más cómico y simpático hasta ahora jamás filmado) son el verdadero tesoro de Garganta profunda.

El sexo siempre debe acompañarse con un buen soundtrack. Y aquí es necesario puntualizar el diseño sonoro, ya que en esta película se realzó el sonido como canal de comunicación más de la imagen. Los sonidos vocales pasan de ser simples pujidos para convertirse en sonidos guturales y ser parte de la banda sonora omnipresente.

Esta película es una oda a la experiencia del orgasmo, de manera literal o un poco sugestiva pero siempre con el mismo mensaje: ser adorado (sí, acabo de citar a Ian Brown), y al momento de volver a escuchar "Bubbles", pieza de la película, me remontó al canto "Im Forever Blowing Bubbles" de la película Hoolingans (Alexander, 2005) protagonizada por Elijah Wood, que bien podría ser una conexión importante entre esos dos mundos:

"Im forever blowing bubbles, pretty bubbles in the air. They fly so high, nearly reach the sky and like my dreams. They fade and die, fortunes always hiding, I looked everywhere, Im forever blowing bubbles, pretty bubbles in the air."


27.03.13



Nahevy Estrada


@nahevy
Nació en la Ciudad de México. Gracias a que su padre la adentró en el mundo musical al reproducirle piezas de soul, música clásica y rock durante los desayunos, y que su madre fue quien la introdujo al mundo cinematográfico con pel....ver perfil
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