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Billy Meier, cineasta

El célebre ciudadano suizo, "Billy" Meier, tal vez el personaje más conocido del mundo que asegura haber tenido encuentros cercanos (de diversos tipos) con seres extraterrestres, a lo largo de los años ha mostrado y puesto a prueba diversas "manifestaciones" de otros planetas. Las filmaciones de aparatos extraterrestres que logró durante los años 70 y 80 son ya imágenes icónicas en el ideario colectivo, por lo menos de la segunda mitad del siglo XX, y suponen un buen conocimiento de la técnica cinematográfica y fotográfica, todo esto, realizado con equipo casero, en una época donde los efectos visuales no eran parte del dominio popular.

 

por Pedro J. Acuña

 

Primero, epojé: no sé si Billy Meier sea un contactado y no polemizaré sobre eso.

Después, fenomenología: Meier como cineasta o las características técnicas de sus videos.

 

Eduard Albert Meier (1937), granjero suizo y “vigilante” (watchmen) del cielo, asegura haber tenido contacto con una raza extraterrestre, los pleyadianos, desde los años setenta –y por lo menos hasta 2004. Su colección de pruebas abarca desde fotografías y footage de platillos voladores, hasta aleaciones metálicas inexistentes en estado natural e irreproducibles en condiciones de laboratorio (por lo menos, en la metalurgia del siglo XX).

Lo más interesante de las filmaciones y fotografías de Billy Meier es su manufactura técnica: contrario a los innumerables videos amateur sobre OVNIs, el contactado suizo emplaza perfectamente la cámara, coloca objetos cercanos en perspectiva para que el tamaño de las aeronaves pueda ser calculado, nunca pierde el horizonte y no deja que supere el tercio inferior o superior de su encuadre, usa tripié, sus videos están grabados con luz de día, etc. Los detractores de Meier arguyen la falsedad de los videos apelando a “lo bien hechos” que están.

Interesante es la vida de Billy Meier: estuvo en la Legión Extranjera, visitó 42 países durante 12 años, aseguró que en 1963 saqueó “la tumba de Cristo”, fue encarcelado un par de veces y perdió su brazo en un accidente automovilístico.

Nos enfrentamos a un personaje con todas sus letras. Su gusto por el cine puede haber surgido a mitades de los sesenta mientras estaba en la India (bajo la influencia del enorme Bollywood). No sería extraño que en aquel país haya aprendido el manejo de la cámara y se haya familiarizado con la composición del encuadre. Su cámara posiblemente era una Bolex (marca suiza) de 8mm.

Pasemos a algunos stills de los videos de Meier.[1]

 

A.

 

B.

C.

La secuencia (A, B, C) muestra un supuesto OVNI que entra por la izquierda (A) llega hasta el punto que aparece en (B), se detiene un momento, suspendido en el aire, para luego salir en (C) hacia la izquierda. Si dividimos el cuadro en tercios verticales y horizontales, surgen los llamados “puntos de interés” o “los puntos fuertes” de una composición: (1, 2, 3, 4).

Estos puntos, creados con una aproximación a la proporción áurea (redondeado a 5/8) de la línea vertical y horizontal, hacen que desaparezca la simetría exacta (relación 1:2) en la composición. Son en estos puntos fuertes donde deben recaer los objetos que nos interesa que el espectador no “pierda de vista”.

La línea del horizonte debe estar o por debajo de la línea que se forman en (3-4) o por arriba de la (1-2). Esto es, evitar que el horizonte corte el cuadro en proporción exacta de 1:2.

Las diagonales que se forman entre (2 -3) y (1-4) son las líneas de movimiento. Éstas son fundamentales, pues si no se marcan en el cuadro nos aparece una imagen estática, es decir, una imagen totalmente antinatural (pues nada en el mundo está verdaderamente estático).

La filmación amateur tiende a encuadrar totalmente su objeto de interés en el centro de la pantalla y hacer un zoom al objeto. De esta manera se pierde la proporción áurea y la referencia a otros objetos, que pueden determinar el tamaño aproximado de interés de la composición.

 

 

Como ejemplo, veamos la fotografía que le valió el Pulitzer a Kevin Carter. Los dos objetos importantes, el buitre y la niña, se encuentran en los puntos (1) y (4), crean la vertical de movimiento en (1-4) (un animal que espera a que su comida, la niña, muera). La fotografía de Carter es impresionante no sólo por el contenido, sino por la dinámica que logró dentro de lo estático.

 

 

 

 

 

 

 

Ahora, pongamos como ejemplo una pitnura: El grito de Edvar Munch. El objeto de interés es la cara, un rostro suplicante, que se acerca a (4). La vertical de movimiento está dada por el barandal del puente, el cual crea la línea (1-4). El grito, pues, tiene flujo, incluso los personajes, apenas esbozados en la parte superior izquierda, los entendemos caminando hacia el punto derecho inferior de la composición.

 

 

 

 

 

 

 

Ahora, un still de la que es, en palabras de Jorge Ayala Blanco, “la película más perfecta del cine mexicano”: Los hermanos del hierro (Rodríguez, 1961). La calidad y técnica de Rosalío Solano son evidentes. El rostro de Antonio Aguilar se acerca a (1) y el de Julio Alemán a 4. El vector de movimiento se marca con la mirada de Alemán (4-1). El horizonte está en el tercio superior.

 

 

 

Revisemos la mayoría de los videos sobre OVNIs que circulan en internet: tienden a centrar totalmente un punto negro sobre un fondo blanco en el cielo (también la cámara se mueve como si un maraquero estuviera filmando), no existen diagonales de movimiento ni se busca que el objeto de interés recaiga sobre alguno de los puntos fuertes.

Retomemos la secuencia (A, B, C) de Meier: el objeto de interés tiende a (1) y la línea de movimiento está marcada por la rama que va en (4-1). La secuencia está grabada con tripié, por lo que los límites del cuadro se mantienen estables. La misma rama que marca el vector de dinamismo establece la proporción con el objeto: por medio de ella podríamos saber el tamaño del posible OVNI. El horizonte se recorta por el tercio inferior del cuadro.

Más stills de Meier.

D.

E.

F.

Ésta es la célebre filmación de la “teletransportación” del OVNI. El objeto está en (1), la línea de movimiento está marcada, de nuevo, por una rama (4-1). El horizonte corta por el tercio superior. De nuevo, el video está grabado con luz de día y tripié. Es de notar que, cuando el objeto vuelve a aparecer en (F), la rama, que en (D) y (E) estaba estática (es decir, no había viento), tiembla perceptiblemente.

El siguiente still, (G), muestra otra composición interesante. Meier entra a cuadro, camina por la diagonal (4-1), el objeto está cerca de (1) (poco visible, marcado por el cículo naranja), pero el horizonte crea un vector que choca con el (4-1), es decir, va de (2-3).

G.

 

Bastan estas pruebas para demostrar que Meier, si no era un técnico cinematográfico integralmente formado, por lo menos conocía (o intuía) reglas de composición, quería que sus videos fueran “falsables”, que tuvieran los suficientes elementos para que pudieran probarse como falsos. Evitó el camino sencillo del contactado amateur en el que, simplemente por tener la verdad, debíamos creerle. Gracias a su técnica, Meier se coloca en un nivel diferente de muchísimos avistadores de extraterrestres: crea verosimilitud en sus imágenes, y lo más importante, nos permite cómodamente adaptarnos a sus encuadres a través del dominio y del impecable uso un lenguaje.

 

28.11.13

 


[1] Mi fuente es el video que se encuentra alojado en youtube: http://www.youtube.com/watch?v=K58MjoKSMPo

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